Túnez — Agencia de Noticias Ekhbary
El partido opositor tunecino Ennahda anunció el jueves que la salud de su líder encarcelado, Rached Ghannouchi, se ha deteriorado gravemente y que las autoridades penitenciarias lo trasladaron de urgencia a un hospital. Ghannouchi, quien se desempeñó como presidente del parlamento hasta que el presidente Kais Saied suspendió sus funciones en 2021, ha sido condenado a penas que suman hasta 70 años de prisión en varios casos que él califica de "fabricados".
Traslado urgente al hospital por empeoramiento de salud
Ghannouchi, de 84 años, un acérrimo crítico del presidente Kais Saied y una figura prominente en la vida política tunecina desde la revolución de 2011, ha estado en prisión desde 2023. Esto se produce en el marco de lo que la oposición describe como una amplia campaña de represión contra figuras clave de la oposición. El partido Ennahda declaró en un comunicado que las autoridades penitenciarias habían trasladado a Ghannouchi al hospital sin dar más detalles. El comunicado agregó que fue "trasladado de urgencia por la administración de la prisión tras un grave deterioro de su salud, para recibir tratamiento y permanecer bajo supervisión médica durante días", y el partido exigió su liberación inmediata.
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Contexto político
En 2021, Kais Saied suspendió el parlamento electo y comenzó a gobernar mediante decretos, lo que la oposición describió como un golpe de estado. Túnez, que hace 15 años era celebrada como la única historia de éxito democrático tras las revoluciones de la Primavera Árabe, se enfrenta a crecientes críticas de organizaciones de derechos humanos internacionales por las restricciones impuestas a los opositores, los medios de comunicación y la sociedad civil. Líderes de los principales partidos de oposición, junto con decenas de políticos, periodistas, activistas y empresarios, han sido encarcelados en los últimos tres años bajo cargos relacionados con conspiración contra la seguridad del Estado, lavado de dinero y corrupción. Saied afirma que no será un dictador y que las libertades están garantizadas en Túnez, pero también insiste en que nadie está por encima de la rendición de cuentas, independientemente de su nombre o cargo.