Internacional — Agencia de Noticias Ekhbary
El acuerdo de adquisición de la startup de inteligencia artificial (IA) Manus por parte de la empresa estadounidense Meta ha sido rechazado por las autoridades chinas. Esta medida indica una creciente cautela de Pekín respecto a la transferencia de tecnologías avanzadas al extranjero. La decisión de prohibición provino de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR), que en un breve comunicado oficial, sin mencionar directamente a Meta, ordenó a todas las partes retirarse del acuerdo, confirmando la revisión del mismo por razones de seguridad.
Protección estratégica de la IA en China
Este paso se produce mientras China refuerza sus medidas para proteger el sector de la inteligencia artificial, que considera un pilar de la seguridad nacional. En particular, el acuerdo representaba un caso raro de adquisición de una empresa estadounidense sobre una compañía con orígenes chinos en un campo vital. Meta había declarado previamente que no habría continuidad de ninguna propiedad china en Manus después del acuerdo, y que la empresa cesaría por completo sus operaciones en China. Las autoridades chinas habían anunciado la apertura de una investigación a principios de 2024 sobre el acuerdo para asegurar su cumplimiento con todas las leyes que regulan la exportación de tecnología y el intercambio de datos.
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Competencia tecnológica geopolítica y sus implicaciones
Observadores creen que la decisión de Pekín se enmarca en la escalada de la competencia tecnológica con Estados Unidos y tiene como objetivo evitar que China pierda cualquier avance en el campo de la inteligencia artificial. Analistas confirmaron que este enfoque refleja la determinación de China de considerar la IA como un activo estratégico y que no dudará en impedir adquisiciones extranjeras similares en el futuro. Señalaron que el enfoque chino se ha acercado a las políticas de prohibición adoptadas por Occidente contra las inversiones y acuerdos tecnológicos con China. Esta medida refleja la magnitud de los desafíos que enfrentan las empresas de IA a nivel mundial y establece nuevos estándares para cualquier plan de adquisición que involucre talentos y empresas de tecnología avanzada entre Washington y Pekín en el futuro.