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Thursday, 05 February 2026
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EE.UU. mira al Mar Rojo en medio de la visita de Landau a África

La gira diplomática del Subsecretario de Estado de EE.UU. po

EE.UU. mira al Mar Rojo en medio de la visita de Landau a África
Ekhbary Editor
5 days ago
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Estados Unidos - Agencia de Noticias Ekhbary

EE.UU. mira al Mar Rojo en medio de la visita de Landau a África

La reciente gira diplomática del Subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, por varias naciones del Cuerno de África ha puesto de relieve el creciente interés estratégico de Washington en el corredor del Mar Rojo. Si bien la administración estadounidense ha enmarcado la visita como un esfuerzo por fortalecer las relaciones bilaterales y promover las prioridades del Presidente Trump en materia de comercio, inversión y seguridad, el momento y el enfoque geográfico de la gira han llevado a analistas a especular sobre las ambiciones geopolíticas de EE.UU. en una región de importancia crítica para el comercio mundial y la estabilidad regional.

Landau visitó Egipto, Etiopía, Kenia y Yibuti entre el 24 de enero y el 1 de febrero. El Departamento de Estado de EE.UU. declaró que el objetivo de la gira era "reequilibrar el comercio, garantizar un entorno empresarial positivo y promover la seguridad y la paz". Landau mismo describió el viaje, su primera visita a la región en su calidad, como "uno de los grandes privilegios" de su cargo, permitiéndole dialogar con líderes mundiales y profundizar la cooperación.

Sin embargo, la atención se ha centrado en el hecho de que tres de los cuatro países visitados (Egipto, Yibuti y, de manera indirecta a través de la vecindad y la influencia regional, Etiopía y Kenia) forman parte de la fuerza naval multinacional liderada por EE.UU. desplegada en el Mar Rojo. Esta fuerza tiene como objetivo principal contrarrestar las amenazas planteadas por los rebeldes hutíes en Yemen, quienes han sido acusados de atacar buques mercantes y poner en peligro la libertad de navegación.

La visita de Landau se produce en un contexto de crecientes tensiones en la región y declaraciones contundentes por parte de funcionarios estadounidenses. Poco antes de la gira, la Embajadora Tammy Bruce, Representante Adjunta de EE.UU. ante las Naciones Unidas (ONU), calificó a los hutíes de "organización terrorista que, con el apoyo del régimen iraní, representa una amenaza continua para la estabilidad regional y la libertad de navegación en el Mar Rojo y las vías fluviales circundantes". Esta caracterización subraya la percepción de EE.UU. de que el conflicto en Yemen tiene implicaciones que trascienden las froncones fronteras nacionales y afectan intereses de seguridad globales.

Analistas políticos y expertos en relaciones internacionales sugieren que la gira de Landau podría ser una manifestación de la estrategia más amplia de Estados Unidos para afirmar su influencia en una región que se considera cada vez más vital en la competencia geopolítica global. Charles Amo-Agyemang, profesor principal de política y relaciones internacionales en la Universidad de Ghana, comentó que la visita "señala cómo EE.UU. ve a África Oriental y al Mar Rojo como un único teatro estratégico interconectado". Añadió que "la elección de estos países no fue accidental. Fue deliberada, estratégica y consciente".

La importancia estratégica del Mar Rojo no puede ser subestimada. La región, que abarca países como Egipto, Eritrea, Yibuti, Sudán, Arabia Saudita y Yemen, se extiende desde el Canal de Suez a través del Estrecho de Bab el Mandeb hasta el Golfo de Adén. Con aproximadamente 438.000 kilómetros cuadrados, bordea algunas de las zonas más volátiles del mundo, incluido el Cuerno de África, la Península Arábiga y la costa occidental del área del Indo-Pacífico. La Organización Marítima Internacional (OMI) reconoce sus aguas como "una de las rutas marítimas más críticas que permiten el comercio mundial, y presentan inmensas oportunidades para el desarrollo y la prosperidad en la región".

A pesar de su papel crucial en el comercio internacional, la región del Mar Rojo está plagada de inestabilidad, conflictos, piratería y delincuencia organizada transnacional. Estados Unidos ha expresado su compromiso de abordar estas amenazas. El General Dagvin Anderson, Comandante del Comando de África de EE.UU. (AFRICOM), enfatizó que la visita de Landau simboliza la disposición de Estados Unidos a ayudar a resolver las amenazas en la región. "Hay amenazas que compartimos aquí en el Cuerno [de África]. Amenazas de Al-Shabaab, ISIS y una coordinación a través del Mar Rojo con los hutíes que intentan desestabilizar la región", declaró Anderson, quien acompañó a Landau en parte de su gira.

Sin embargo, algunos expertos ven la gira bajo una luz diferente, vinculándola a un cambio en las alianzas del poder global. El Profesor Etse Sikanku, Decano de la Escuela de Periodismo y Estudios de Medios de la Universidad de Medios, Artes y Comunicación de Ghana, cree que el momento de la visita se debe a un reconocimiento en Washington de que "EE.UU. está perdiendo su influencia en el continente y hay un cierto afán por asegurarse de que puedan reintegrarse en la relación global en lo que respecta a África".

Esta perspectiva se alinea con la creciente presencia de China en África, que ha sido una fuente de preocupación para EE.UU. y otras potencias occidentales. El Profesor Amo-Agyemang observa que "África está atrapada entre dos grandes potencias". Señala que "EE.UU. tiene la intención de mantener una posición estratégica a pesar de la creciente presencia de China", y añade que en las relaciones internacionales existe un gran interés en este tipo de rivalidad entre grandes potencias. Sin embargo, advierte: "Es importante que tengamos cuidado de no utilizar a África como plataforma de lanzamiento para la competencia entre grandes potencias".

La Unión Africana (UA) ha enfatizado la posibilidad de construir una asociación estratégica entre África y EE.UU. "basada en el respeto mutuo, los intereses compartidos y un compromiso común con la paz, la estabilidad y la prosperidad". Sin embargo, los expertos están divididos sobre si el continente puede beneficiarse realmente de este renovado interés estadounidense. Algunos sugieren que podría ser una oportunidad para que las naciones africanas reafirmen su autonomía y negocien en sus propios términos.

El Profesor Sikanku aconseja que las naciones africanas deben "reevaluar sus relaciones con Estados Unidos en nuevos términos y de maneras que también beneficien al continente". Esto implica una diplomacia proactiva por parte de los países africanos para asegurarse de que cualquier intensificación de la relación con EE.UU. sirva a sus propios intereses de desarrollo y seguridad, en lugar de ser simplemente un peón en la rivalidad entre grandes potencias. La complejidad de la situación en el Mar Rojo, con sus desafíos de seguridad, su importancia económica y su papel en la competencia geopolítica, asegura que la región seguirá siendo un foco de atención para las principales potúblicas mundiales en los próximos años.